Los premios son una excelente herramienta para reforzar conductas positivas y demostrar cariño, pero deben ofrecerse con moderación. Como guía general, no deberían aportar más del 10 % de las calorías diarias del perro.
La cantidad adecuada dependerá de su tamaño, edad, nivel de actividad y condición corporal. En el caso de snacks deshidratados, es recomendable comenzar con porciones pequeñas y ajustar según las necesidades de cada mascota.
Un consumo equilibrado permite disfrutar de los beneficios de los premios sin comprometer una alimentación completa.

